Lumel Online Logo

Lumel Online Video Player - Moody (The Movie)

I
I
I
I
I
I
I
I
I
I
I
Old Path Preaching Sermons For Download DECLARACIÓN DE FE I VERSION INGLES I BLOG DE LUMEL EN ESPAÑOL I BIOGRAFÍAS I SERMONES EN VIDEOS I CONTACTO I RECOMIÉNDENOS
Background Shadow
 
SERMONES CLÁSICOS:  “La Compasión Sin Límite de Cristo” por D. L. Moody… Oprime Aquí Para Leer…       “Sed de Dios” por A. W. Tozer… Oprime Aquí Para Leer…       “Negarse A Uno Mismo” por Charles G. Finney… Oprime Aquí Para Leer…       “Pecadores en las Manos de un Dios Airado” por Jonathan Edwards… Oprime Aquí Para Leer…       “Despiértate Tú Que Duermes” por Juan Wesley… Oprime Aquí Para Leer…       “El Propósito en la Oración” por Leonard Ravenhill… Oprime Aquí Para Leer…       “Cómo Suplicar” por Charles H. Spurgeon… Oprime Aquí Para Leer…   
La Falda y El Cabello Como Objeto de Amor y Madurez en la Mujer Cristiana
por Juventud Cristiana en Movimiento
Horizontal Divider
Publicado: Domingo, Junio 20, 2010
Email to a Friend
Enviar Artículo por Correo Print This Article Versión Imprimible
Horizontal Divider

[+] Agrandar Texto     [-] Achicar Texto

El mundo e incluso cristianos carnales critican, discriminan y destruyen el buen hábito con sus comentarios y permisos, sin embargo, sobre ellos debemos prevalecer como luz y ejemplo, sin seguir la corriente de este mundo.

La Falda y El Cabello Como Objeto de Amor y Madurez en la Mujer Cristiana

La joven cristiana (y también la mujer adulta), constantemente tropieza y patina en estos dos puntos. He escuchado un sin número de argumentos femeninos a favor del uso del pantalón y del corte de cabello acorde a tantos estilos y modas actuales. Cada una de las mujeres que he escuchado cree firmemente tener argumentos muy «convincentes» para justificar su uso, y aunque acepten el mandamiento bíblico que “dejarse crecer el cabello” es honroso (1 Corintios 11:15), encuentran excusas para no hacerlo. De la misma manera, el uso del pantalón siempre ha sido un punto polémico en la iglesia de Cristo.

Razones doctrinales existen bien expuestas sobre este tema en abundantes estudios bíblicos. Sin embargo, en este estudio con enfoque juvenil abordaremos sólo la perspectiva[1] de la imagen cristiana, más no la ortodoxia[2] estricta del tema; no hablaré del tamaño exacto del cabello que una cristiana debe tener, ni tampoco debatiré sobre el significado exacto de las palabras «dejarse crecer el cabello»; tampoco podré jamás mostrarle en la biblia la palabra «pantalón» ni mucho menos la frase «fulanita no debe usarlo». Hablaremos del efecto que provoca el cabello y el pantalón en la Iglesia de Cristo y en la sociedad en que vivimos. Hablaremos del nivel de espiritualidad y amor necesario para sujetarse a los principios bíblicos sobre estos temas.

«Las cosas espirituales, se han de discernir espiritualmente» (1 Corintios 2:14), así que, ¿quién es espiritual para entender este tema? Porque para un mundano, las razones aquí expuestas son ¡locura!


Verdad I. El mundo identifica a las cristianas por su aspecto exterior

Tener cabello largo y usar falda decorosa, decente y recatada han caracterizado a una mujer cristiana en nuestros días y están dentro del principio bíblico. Estas características exteriores SIEMPRE han generado buenas críticas a la mujer y a la iglesia. Digo SIEMPRE, porque jamás he escuchado o sabido de alguna crítica destructiva al respecto y que tenga fundamento bíblico.

El mundo e incluso cristianos carnales critican, discriminan y destruyen el buen hábito con sus comentarios y permisos, sin embargo, sobre ellos debemos prevalecer como luz y ejemplo, sin seguir la corriente de este mundo.

Cuando una mujer va por la calle y lleva una imagen apropiada, la gente dice, créame, lo dice, sin importar si usted se entera o no: “esa mujer es religiosa, cristiana o a lo menos decente”. Y la distinguen por su falda y su cabello largo, no porque traiga etiquetas o anuncios visibles ni porque la escuchen susurrando a Cristo al caminar.

¿Para qué estamos en este mundo sino para que vea a Cristo en nosotros? (Juan 18:20-21) Entonces ¿cuándo realmente dejamos la vanidad en último término y comprendemos que somos cartas abiertas de Cristo al mundo? (2 Corintios 2:3)

¿Qué clase de cristiana es usted cuando prefiere mostrar su bonita figura y su rebosante belleza (pues así la ha hecho Dios, sin importar su complexión ni apariencia) antes que profesar piedad?[3]

¿Un cristiano debe mostrar a Cristo en su aspecto físico, o mostrarse a sí mismo? ¿Qué le dicen las palabras: “ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí y lo que ahora vivo, lo vivo en la fe del Hijo de Dios” (Gálatas 2:20)?

Una verdadera cristiana renueva día con día su entendimiento, siendo cada vez más perfecta, pues cada vez entiende mejor la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta (Romanos 12:2).

A veces llegamos a creer sinceramente que somos más espirituales y más maduros que antes, y que el cambio que más importa es el interior; que de nada sirve una apariencia de piedad si lo niegan nuestros hechos, tiene usted razón en este punto. Pero déjeme decirle una cosa: la transformación interna y la externa NO son selectivas NI mutuamente excluyentes. Es decir, cuide todo aspecto de su vida, sea íntegro, completo. No ponga cuidado sólo en su apariencia, pues corre el peligro de ser descubierto como persona hueca y superficial, pero tampoco se ocupe sólo de su interior, pues también corre el peligro de que le tomen como inconstante o inconsistente.


Verdad II. La mujer debe mostrar a Cristo en su aspecto

Pregonar su belleza o su aspecto físico antes que despertar impresiones iniciales de cristiandad no es correcto. Con una actitud así, se muestran niveles bajos de espiritualidad y amor a Dios, ya no digamos desorden de prioridades.

Porque cuando son días de servicio en la iglesia, asiste con falda (al menos cuando la tiene lavada) y cabello recogido (pues se lo cortó y no quiere mostrarlo por evitar críticas, o ser tropezadero a los demás) y cuando asiste a otros eventos sociales (graduaciones, reuniones escolares, paseos, reuniones de diversión, o simplemente en la vida cotidiana) lleva pantalón y se suelta la melena cortada. Qué bueno es que a la iglesia muestre su parte “piadosa”, pero recuerde, Cristo no vino al mundo a los sanos, sino a los que tienen necesidad de médico (Mateo 9:12) y usted no está primero para mostrarse cristiana al cristiano, sino al mundo. Cuando se muestre cristiana al mundo, automáticamente se mostrará también para la iglesia.

Usted NO PREDICA a Cristo cuando por su prenda o su cabello los demás dicen: “qué buen «look»”, “ella sí es «fashion»”, “qué atractiva está esa mujer” o cuando provoca alago de las mujeres o despierta sentimientos carnales en los hombres que la saludan diciéndole OBSCENIDADES.

En CAMBIO, cuando se dicen entre ellos: “Mira hija, esa es una chica decente, me gustaría que tú de grande fueras así”, “Qué bonito cabello tan largo tienes”, “Oye: ¿tú eres cristiana verdad?...”, “Disculpa, ¿a qué iglesia vas?, yo me reúno en tal parte…”, “Jovencita, ya hay pocas personas como usted, hoy las chicas no están cómodas si no enseñan”. Es tal el impacto provocado en este caso que, quienes tiene un poco de respeto por Dios, al bajarse del taxi le dicen: “¡Que Dios la bendiga! Y ore por mi” (pues como si fuera casualidad, el taxista le confió el desorden de su vida y le pidió consejo).

No estoy condenando su belleza ni tampoco estoy pidiendo que se oculte al mundo; no me malentienda, siéntase satisfecha y agradecida con Dios por los dotes que le ha dado, pero no pierda el enfoque. Sea abnegada: vístase primero para Cristo y después para usted y el mundo; déjese crecer el cabello para Cristo y después para usted y el mundo. Su belleza jamás podrá ser oculta, créame, pero dependiendo de su porte en estos dos aspectos que estamos evaluando, será el tipo de hombre que consiga para su vida (aunque existen más aspectos importantes).

Cuando usted predica a Cristo con su ornamento físico delimita el grupo de hombres que se interesen en usted y tiene mayores posibilidades de encontrar un cristiano espiritual, temeroso de Dios y por ende, perfecto para usted pues será obediente a Él (Efesios 5:25; 1 Pedro 3:7). Aquí quizás se vislumbra otro tema que trataremos en otro estudio: Prefiriendo enamorarse de cristianos (as) piadosos (as) sobre los del mundo.


Verdad III. Debemos agradar a Dios con nuestro porte

¿Espera usted que con su pantalón o su corte de cabello le digan: “¡Qué bien se ve hermanita, para la honra y gloria de Dios!”? Claro que no, pues en la iglesia se retiene (a veces) ¿o que Dios diga: “Consideren ustedes a mi sierva fulanita, mujer perfecta, recta temerosa y apartada del mal”?

¿Qué acaso no quiere usted agradar a Dios? Para agradar a Dios en los aspectos aquí tratados, en mi punto de vista personal, se requiere un poco de más madurez, espiritualidad y amor a Dios que el que la mayoría tiene. Es preciso que amplíe su visión corta, para ver más allá de sus propios interese y alcanzar a vislumbrar los intereses de la iglesia, institución divina y de Dios para usted y para el hombre.

Fuente: www.iglesiadecristodelnorte.org.mx



[1] Perspectiva: Punto de vista desde el cual se considera o se analiza un asunto

[2] Ortodoxia: Severidad, escrupulosidad

[3] Piedad: Virtud que inspira, por el amor a Dios, tierna devoción a las cosas santas, y, por el amor al prójimo, actos de amor y compasión.




Si te gustó este artículo puedes ayudar a difundirlo simplemente copiando el siguiente código y luego pegándolo en tu Blog, Boletines, MySpace, Facebook, Hi5, Sonico, Vision Joven o en el sitio Web que desees:


Horizontal Divider

Buscar Más Artículos:
Horizontal Divider
Horizontal Divider


Share |


ENVIA ESTE ARTÍCULO A UN AMIGO:

 VOLVER ARRIBA 
VERSO BIBLICO PARA HOY
CLASSIC SERMONS
Jonathan Edwards (October 5, 1703 – March 22, 1758) was a colonial American Congregational preacher, theologian, and missionary to Native Americans.The Way of Holiness
by Jonathan Edwards
The great privileges and precious advantages of the gospel, in the five following verses wherein the strength, the courage, the reward, the salvation, the light and understanding, comforts and joys, that are conferred thereby, are very aptly described and set forth: Strengthen ye the weak hands and confirm the feeble knees.
Gray Line Divider
Black Arrow Click Here for More Classic Sermons
Gray Line Divider



Gray Line Divider

http://www.biblesunbound.com/

Gray Line Divider

http://www.healthcaresharing.org/

Gray Line Divider

http://crossoverministry.org/

Gray Line Divider
Lumel Online Official Blog |  And the Truth Shall Set You Free... | Lumel YouTube Channel 1 | Lumel YouTube Channel 2 | Copyrights and the Fair Use Provision | © 2008-2010, Lumel Online
Christian Copyrights? | This website was developed by Angel Melendez & optimized for Internet Explorer 7 or higher and a resolution of 1024x768
Lumel Online Logo

http://www.marriagedivorce.com/